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Murió Rubén Carolini, el argentino que descubrió al dinosaurio carnívoro más grande del mundo

Rubén Carolini, el mecánico devenido en explorador y paleontólogo amateur que encontró el dinosaurio carnívoro más grande del mundo, murió en las últimas horas a los 79 años en la localidad rionegrina de Cipoletti.

Sus restos serán velados esta tarde, según confirmó el Diario Río Negro. Su estado de salud se había deteriorado en los últimos días y la familia había pedido una cadena de oración por la familia.

Carolini había descubierto los restos del Giganotosaurus Carolinii, un terodópodo desenterrado en la zona de El Chocón en 1993, un hallazgo significó un boom económico y una ventana para desarrollar el dinoturismo.

La aparición coincidió con el auge del filme Jurassic Park, de Steven Spielberg, que instaló una dinomanía a nivel global, con el Tiranosaurio Rex como estandarte. En ese momento, desde Argentina aparecía un competidor que se mostraba aún más grande.

Rubén Carolini, en una producción para Viva en 1996 (Fernando Dvoskin)Rubén Carolini, en una producción para Viva en 1996 (Fernando Dvoskin)Tanto fue así, que en la última película de la saga de Jurassic World los productores decidieron incluir al Giganotosaurio de Carolini como uno de los principales antagonistas.

«Hasta siempre Carolini. Hoy despedimos a Rubén Darío Carolini, el paleontólogo que nos regaló el asombroso descubrimiento del dinosaurio carnívoro más grande del mundo. Su pasión por la paleontología inspiró a generaciones y amplió nuestro entendimiento del pasado de la Tierra. Su legado perdurará en cada rincón del mundo. Descansa en paz, Carolini», publicaron en las redes sociales del municipio de Cipoletti.

Cordobés de nacimiento, Carolini era un mecánico que había llegado a Neuquén a los 24 años para trabajar en la obra de la represa de Hidronor, donde llegó a ser jefe de Taller de la «obra del siglo», como se la había designado en ese momento.

El Giganotosaurus, El Giganotosaurus, «reptil gigante del viento del sur» (Foto Archivo: Pepe Delloro/Télam)No había terminado quinto grado, pero era un autodidacta, un curioso con mano para construir y un caracter testarudo. En la década del 90, con la privatización de la empresa, la región de El Chocón sufrió el colapso económico por la pérdida de la fuente principal de ingresos, un éxodo que afectó a la localidad.

Carolini era un apasionado de la paleontólogía. El 25 de julio de 1993, mientras recorría el desierto neuquino en un buggy arenero, encontró lo que parecía una rama en el suelo. Al comenzar a cavar vio que era algo más grande, un fémur de 1,10 m de largo y 12 cm de diámetro. Volvió a su casa y revisó un libro de dinosaurios. No existía un registro tan grande para un fósil de ese tipo.

Apuntó directo a la corona: el Tiranosaurio Rex era un par de centímetros más chico. El giganotosaurus medía 13,2 metros de largo, mientras que el T-Rex más grande hallado medía 12,3.

Apodado «El Loco» en El Chocón, su carisma fue clave para el relato. Con su sombrero a lo Indiana Jones, una verborragia imparable y un aire de aventurero, la historia del mecánico que encontró al dinosaurio más grande del mundo se volvió tan buscada como su «giga».

Fue tapa de revistas, grabó documentales con Discovery Channel. Incluso Susana Giménez lo invitó a su living, donde montaron al esqueleto del animal. En 1996 fue tapa de Viva, donde contó la historia de su hallazgo y su trayectoria.

A partir del hallazgo de Giganotosaurus se logró la fundación del Museo Paleontológico Ernesto Bachmann, que atesora los restos originales del Giganoto y otros dinos locales. Carolini fue su primer director.

Los actores de Jurassic World: Dominion posan junto a una imagen del Giganotosaurus en Londres, durante la premier del filmeLos actores de Jurassic World: Dominion posan junto a una imagen del Giganotosaurus en Londres, durante la premier del filmeDurante su gestión, el mecánico tuvo que arreglar algunas crisis insólitas. En el 95 se desató una pelea con la localidad vecina de Plaza Huincul, luego de que un paleontólogo se llevase la cabeza del Giganotosaurus al museo local para estudiarla. Pasaban los meses y el cráneo no volvía, lo que arrancó una guerra de declaraciones en los medios.

Según cuenta el periodista Miguel Prenz en su libro «Gigantes», que narra las guerras de fósiles que se dieron en la Patagonia durante los ’90, el cráneo volvió a mediados de 1997 por una situación increíble. Un amigo de José Luis Mazzone, intendente de El Chocón, le apostó en una partida de cartas el destino del fósil a Alberto Tucho Pérez, intendente de Huincul. Al ganarle, la cabeza del dinosaurio debió volver al día siguiente a su hogar.

El otro gran conflicto que tuvo Carolini ocurrió en 2006, un año antes de su retiro. Mazzone había ordenado enviar una réplica del fósil rumbo a Hungría sin la autorización del mecánico, que se enteró de la noticia al llegar al museo.

Reconstrucción del cráneo del giganotosaurus (The Academy of Natural Sciences         REUTERS)Reconstrucción del cráneo del giganotosaurus (The Academy of Natural Sciences REUTERS)Carolini agarró unas cadenas de nieve y se ató a la exhibición, donde amenazó con quedarse hasta que el esqueleto regresase. «No me iba a levantar si no volvía. Por salud yo no podía estar ahí tirado en el suelo. Vino mi mujer, el gobernador, todos me pedían que me levante, pero no. Era un tema mío con el intendente», recuerda. La réplica volvió esa noche.

No contento con haberla recuperado, Carolini salió a buscar a Mazzone y lo retó a un duelo a pistolas, en el mismo desierto desde donde había salido el dinosaurio. Un delirio que no se concretó.

El mecánico se había retirado por cuestiones de salud y vivía en Cipoletti desde hace algunos años. En 2022, por el estreno de Jurassic World: Dominion, donde aparecería el Giganotosaurios, brindó una de las últimas entrevistas con Clarín.

Allí contó que tenía «varios achaques por la edad», pero que se mantenía activo y construyendo cosas. Estaba preparando un libro sobre su vida, para el cual armó su propia imprenta, con guillotina y todo. «No es para ganar plata, quiero que se distribuya», dice.

«Yo quería hacer una película acá, el cine es mi otra pasión. Tenía todo filmado, era la historia del hallazgo. Pero no me llevaron el apunte», había dicho.

DB

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